
el próximo año cumpliremos veinte bailando a pleno solajero, intentando plasmar, levantar sueños. son muchos los autores que nos han acompañado en este andar y ya es tiempo de salir del laberinto económico en el que hemos caído estos últimos años y podamos quedar en paz con todos, tanto con los que ya vieron su libro editado como con los que todavía, pacientemente, esperan su turno.
así que entro en este mi año nuevo lleno de esperanza, más calmado, menos exaltado, con más tiento y con dos sueños cumplidos: ver, estar en el mont saint michel y conseguir que una obra que me ha dado el pálpito, también lo haga entre críticos y lectores.
dicen que la edad da sosiego y sabiduria. imploro a mis arrugas que me hagán partícipes de ello.
Cuarenta y todos es la edad de la plenitud! Disfrutelo, lo que dure depende de lo que defienda su incandescencia (admirable) y su genuidad (conciliante)
ResponderEliminarla huella que dejar sea breve pero digna, y los recuerdos de nuestros pasos nos den una vejez honrosa y una dicha y esperancita que como todo lo que hicimos se sostiene con pasión y compasión, es decir, con justicia.
El tiempo pone a cada uno en su lugar y tú, a tus felices cuarenta y nueve, comienzas a llegar. Apenas veinte años de editorial y con esa experiencia, muchas alegrías tienes todavía por vivir. El baile no debe parar nunca.
ResponderEliminarLa serenidad es una virtud que proporciona el reflexivo incremento de la edad. Felicidades
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