
recomponerse, tragar, deglutir, revolverse, dar manotazos al aire, espantar, “juciar” los malos espíritus, volver a las mismas estancias, recuperar las viejas sendas, admirar la trayectoria, embelesarse con los primeros títulos. autores, traductores y bancos al teléfono, acarreo de cajas, estanterías que se desplazan, estantes que vuelven a llenarse, escaleras para arriba, peldaños pa’bajo, ordenadores que se desperezan, wifi nueva, el recuerdo de juan antonio armando libros, el olor del café de carmen rosa, cubiertas de bárbara e idir
carcomidas por la polilla. armamos mesas, ordenamos contratos, preparamos paquetes. al fondo, una pequeña llama, nos insinúa que ya falta menos.
¿Significa "ya falta menos" que la lista de espera de lo autores que desesperamos por ver nuestras criaturas pelear por un lugar en el mundo literario seguirá siendo lista pero cada vez menos espera? Ojalá que sí, que voy teniendo problemas ya de identidad.
ResponderEliminarcomo dirían en mi pueblo, "saitamente". ya falta menos para recuperar la normalidad. un abrazo
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